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17 diciembre 2012

Y para mi riñón, ¿qué?


En algunas ocasiones la Hipertensión Arterial y el resto de factores de riesgo cardiovascular (diabetes, hipercolesterolemia, etc)  pueden afectar al corazón, al cerebro o a los riñones. 

Algunas personas tienen afectados los riñones (enfermedad renal crónica) debido a la Hipertensión Arterial.
En estos casos, es importante seguir unas recomendaciones dietéticas estrictas tanto para controlar la tensión  como para proteger los riñones. 

Las recomendaciones dietéticas que pueden ayudarle son las siguientes: 



• Reducir o eliminar el consumo de sodio: es necesario disminuir el consumo de la sal de mesa y de los alimentos ricos en sal (salazones, cubitos de caldo o concentrados de carne, embutidos, aperitivos, etc.).

• Controlar el consumo de proteínas: se sabe que una dieta sin exceso de proteínas puede reducir la progresión de la enfermedad renal. Sin embargo, en la enfemedad renal se tiende a perder proteínas a través de la orina, por lo que debe compensarse esta pérdida para llegar a un equilibrio.

• Priorizar las grasas vegetales en lugar de las animales: debe ir reduciéndose el consumo de grasas de origen animal (mantequilla, tocino, etc.) y deben sustituirse en la medida de lo posible por las de origen vegetal (aceite de oliva, de maíz, margarina…).

• Reducir y controlar la ingesta de alimentos muy ricos en fósforo y potasio, sobre todo frutos secos, chocolate, queso curado, vísceras, algunas legumbres secas y algunas frutas (plátano), a fin de evitar la acumulación excesiva de estos elementos en el organismo.

• Evitar consumir los alimentos siguientes o hacerlo de manera muy esporádica:
− Vísceras en general (ricas en fósforo y muy ricas en sodio).
− Yema de huevo sola (muy rica en fósforo, máximo dos por semana).
− Patés, morcillas, salchichas, embutidos grasos (muy ricos en sodio).
− Pescados en aceite, en salsa, ahumados o en salmuera (ricos en potasio, en
fósforo y muy ricos en sodio).
− Bacalao salado, caviar, marisco, crustáceos y moluscos (muy ricos en sodio,
potasio y fósforo).
− Pescaditos pequeños que se comen enteros, pez espada y salmón (ricos en
potasio y muy ricos en sodio y fósforo).
− Conservas de carne, de pescado, etc. (muy ricos en sodio).
− Concentrados de carne o de pescado en cubitos (muy ricos en sodio).
− Bebidas de cola y otras bebidas gaseosas (muy ricas en fósforo y sodio).
− Frutos secos (muy ricos en fósforo y sodio).
− Legumbres: una vez por semana; ese día debe consumirse menos
carne, pescado y huevos.


fuente: servicio de Nefrología del Hospital Son Llàtzer (Palma de Mallorca)



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