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25 noviembre 2015

¿Los antinflamatorios (AINES) pueden aumentar la presión arterial?

Los fármacos anti-inflamatorios no esteroideos (AINE) pueden provocar gran variedad de efectos adversos. Desde un punto de vista cardiovascular, ambos pueden aumentar la presión sanguínea y afectar el riesgo cardiovascular global.




 Todos los AINE en dosis adecuadas para reducir la inflamación y el dolor pueden aumentar la presión arterial en individuos normotensos e hipertensos . El incremento medio de la presión arterial es 3/2 mmHg, pero varía considerablemente. Además, el uso de AINEs puede reducir el efecto de algubnos  fármacos antihipertensivos.

El efecto pro-hipertensivo es dependiente de la dosis y probablemente implica la inhibición de la COX-2 en los riñones, lo que reduce la excreción de sodio y aumenta el volumen intravascular . Las dosis bajas de aspirina no tienen la capacidad de inhibición de la COX-2 por lo que no provoca efectos pro-hipertensivos. En un estudio de 18,790 pacientes (estudio HOT), 75 mg / día de aspirina no interfirió con la terapia antihipertensiva en comparación con placebo. El acetaminofeno también puede aumentar transitoriamente la presión arterial en dosis comúnmente utilizados para el alivio del dolor (se comentará en otra entrada). 




Muchos pacientes hipertensos requieren terapia analgésica crónica y es habitual utilizar fármacos como los AINE para tratar el dolor , tanto en su fase aguda como en la fase crónica. En la fase aguda inflamatorio es habitual tratar con AINE durante un periodo corto de tiempo. En la fase crónica deberían utilizarse otros analgésicos como tratamiento de primera línea. 

En general, el manejo de la hipertensión arterial en pacientes que toman AINE es similar a los pacientes que no usan crónicamente estos medicamentos. Sin embargo, se debe prestar atención a los siguientes aspectos:

- Los AINE puede inhibir la eficacia de la mayoría de los fármacos antihipertensivos; sobretodo de los bloqueadores de los canales de calcio dihidropiridínicos (amlodipino, lercadipino, manidipino, etc.)

- Los AINE aumentan la presión arterial al menos en parte mediante la reducción de la excreción de sodio por el riñón. Por lo tanto, es importante recordar a los pacientes hipertensos que toman terapia AINE crónica de limitar aún más el consumo de sodio. 

- Los pacientes en tratamiento con AINE deben tener un control más frecuente de la presión arterial, incluyendo vigilancia domiciliaria.

- Los AINE pueden causar un deterioro agudo de la tasa de filtración glomerular. Los pacientes que toman medicamentos antihipertensivos que inician tratamiento con AINE deben tener su creatinina sérica monitorizada durante al menos el primer mes. 








Fuente: up-to date

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