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17 abril 2013

Aprende Reanimación Cardiopulmonar

La gran mayoría de paros cardíacos se producen en el hogar, y no en los hospitales o centros de salud. Por este motivo es importante saber actuar si nos encontramos ante esta situación.

Las sociedades científicas internacionales han elaborado una estrategia  a realizar ante un paro cardíaco y que se resume gráficamente en la denominada cadena de supervivencia.
La cadena de supervivencia está constituida por 4 eslabones secuenciales, interrelacionados entre sí. Cada uno de ellos es de vital importancia. Si falla algunos de ellos, la cadena se rompe y disminuyen las probabilidades de supervivencia de la persona que está en paro. Me gustaría que prestárais especial atención a los dos primeros eslabones...


1. Reconocer a las personas en riesgo de parada cardiorespiratoria (PCR) y llamar al sistema de emergencias para prevenir la PCR.
El 80% de los paros cardíacos son secundarios a una enfermedad coronaria (infarto). Ante una persona que muestre síntomas sugestivos de estar padeciendo un infarto (dolor torácico opresivo) debes llamar al sistema de emergencias, en nuestro caso al 112, pidiendo ayuda, con el objetivo de que el tratamiento precoz pueda prevenir la  parada. 

2. Resucitación/reanimación cardiopulmonar (RCP) precoz realizada por los testigos de la parada. 
La parada cardiorespiratoria es la interrupción brusca, inesperada y potencialmente reversible de la circulación y respiración espontánea. Se identifica porque la persona está inconsciente y no respira o no respira con normalidad. El inicio de las maniobras de RCP deben comenzar lo antes posible tras el paro cardíaco por parte de las personas que están con la víctima. No podemos esperar a que llegue el equipo de emergencias para actuar. Es aquí donde se realizan las secuencias de 30 compresiones seguidas de 2 ventilaciones. (De cómo reconocer que una persona está en parada cardíaca y cómo se realizan las maniobras de RCP os hablaré en un próximo post).

Hasta aquí, no hemos hecho más que identificar a una persona en riesgo de padecer un paro cardíaco, llamar al 112, e iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar básicas. Y para ello, no se requiere ser médico, enfermero ni otro tipo de personal sanitario. Cualquier persona puede hacerlo. Y haciéndolo correctamente se puede salvar una vida.

3. Desfibrilación precoz. 
Cada minuto de retraso en la desfibrilación reduce la probabilidad de supervivencia en un 10%-12%. Así que recuerda, es importante haber alertado ya en el primer eslabón al 112.

4. Soporte vital avanzado y cuidados postresucitación, a cargo de los equipos de emergencia extra e intrahospitalarios.

Y por último, os dejo con el vídeo que elaboró Esther Gorjón (@jesterhanny), enfermera de emergencias, junto con la colaboración de médicos, enfermeros y técnicos en emergencias, con el objetivo de concienciar a la población para que aprenda a salvar una vida. 


Ayúdanos a salvar una vida.

Fuentes:
- Guías para la Resucitación 2010 del Consejo Europeo de Resucitación (ERC). Sección 1. Resumen Ejecutivo.
- Vídeo: Ayúdanos a salvar una vida. Esther Gorjón.

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