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26 febrero 2014

¿Proviene de los alimentos toda la sal que ingerimos?

El sodio es un nutriente básico para el mantenimiento del agua en el organismo, el equilibrio ácido -base , la transmisión de los impulsos nerviosos y la función celular fisiológica. La ingesta mínima diaria requerida es de 200-500 mg (la Sociedad Europea de Hipertensión y la Sociedad Europea de Cardiología recomiendan actualmente una reducción del consumo de sal a 5-6 gramos/día). Los datos que ofrece la OMS sugieren que el consumo promedio de sodio está muy por encima de la necesaria para la función fisiológica y en muchos países se superan estos 5-6 gramos al día.


A largo de todos estos años, diferentes estudios han relacionado el consumo excesivo de sal y la aparición de la hipertensión arterial. La hipertensión arterial afecta casi a la mitad de la población mundial y es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares, principal causa de morbi-mortalidad en paises desarrollados. Una de las estrategias más importantes para promover la salud cardiovascular y que lleva a cabo la OMS y otras autoridades sanitarias desde hace años es la reducción del consumo de sal por parte de la población -a nivel individual y sobretodo negociando con la industria alimentaria “el alto contenido en sal que tienen los alimentos comercializados” -muchos de los alimentos procesados tiene un alto contenido en sodio que puede favorecer el incremento de la presión arterial-.

Algunos autores han considerado que los resultados de los estudios que había hasta estos momentos no eran del todo concluyentes y que, además, la reducción del consumo de sal podría tener efectos perjudiciales en el organismo como cambios en los lípidos, niveles de catecolaminas y del funcionalismo renal. Así que han surgido algunas revisiones sistemáticas para recopilar ensayos aleatorios, meta-análisis y estudios de cohortes para cuantificar el efecto de la ingesta de sodio con la presión arterial, enfermedad cardiovascular y efectos adversos. Recientes revisiones sistemáticas han mostrado el claro beneficio de una dieta baja en sodio para la reducción de la presión arterial en pacientes hipertensos y no hipertesos, y la relación con la enfermedad cardiovascular (accidentes cerebrovascualares, enfermedad coronaria, etc). Asimismo se ha demostrado que una menor ingesta de sodio no tiene efectos adversos sobre los lípidos en sangre , los niveles de catecolaminas o la función renal.

Entonces queda claro que un consumo excesivo de sal puede resultar perjudicial para nuestro organismo. Pero, ¿toda la sal que ingerimos proviene de los alimentos que consumimos, sean procesados o no?.

Hay que tener en cuenta que una importante fuente de sodio para nuestro organismo puede ser ingerida a través de ciertas formulaciones de medicamentos como efervescente, dispersables y solubles. Al contener una elevada cantidad de sodio y combinarlos con el de la dieta puede resultar perjudicial en pacientes de alto riesgo cardiovascular.


Un reciente estudio publicado en la revista BMJ (British Medical Journal)  ha intentado determinar si existe mayor incidencia de eventos cardiovasculares en pacientes que toman formulaciones de medicamentos con mayor cantidad de sodio en comparación con formulaciones "tradicionales". Siguieron a más de 1 millón de sujetos durante 7 años (se produjeron más de 61.000 incidentes cardiovasculares durante ese tiempo).  Tras analizar los resultados del estudio, sus autores concluyeron que la exposición a las formulaciones de medicamentos que contienen sodio  se asocia a un aumento significativo de padecer un evento cardiovascular  en comparación con la formulación estandar por lo que este tipo de fármacos deben ser prescritos con precaución en pacientes de riesgo.

Se debe prestar más atención al contenido de sodio de productos farmacéuticos y evitar la prescripción de preparados de alto contenido a los pacientes que tienen aconsejadas dietas hiposódicas.

Enlaces de interés: 
Lista de medicamentos con alto contenido en sodio (cedimCat)

Bibliografía consultada
- Association between cardiovascular events and sodium-containing effervescent, dispersible, and soluble drugs: nested case-control study. BMJ 2013; 347 doi: http://dx.doi.org/10.1136/bmj.f6954 (Published 26 November 2013).  Cite this as: BMJ 2013;347:f6954

-Effect of lower sodium intake on health: systematic review and meta-analyses.  BMJ 2013; 346 doi: http://dx.doi.org/10.1136/bmj.f1326 (Published 4 April 2013). Cite this as: BMJ 2013;346:f1326








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